Hay actividades  que no forman parte del programa de estudio pero son muy importante para el desarrollo de los jóvenes. Estas amplían sus horizonte cultural y los preparan a su inserción en la sociedad.

Pueden ser muchas cosas, como por ejemplo ir a teatro o a visitar un museo. También encontrarse a jugar algo entre amigos. Lo importante es que se hagan con una cierta frecuencia.  Los niños necesitan una rutina para que puedan entender y desarrollar un tema.

Por esto como asociaciones de madres y padres nos involucramos mucho en este tema, organizando actividades extraescolares.

Las actividades extraescolares no solo sirven a profundizar un determinado tema, sino que desarrollan también valores relacionados con la socialización, la participación y la cooperación. Este tipo de enseñanzas extraescolares promueven en el alumnado un sentimiento de pertenencia al centro y al grupo, ayudan a que adquieran una mayor autonomía y responsabilidad con la organización de su tiempo libre y favorecen la autoestima en algunos alumnos que tienes dificultades con algunas materias escolares.
Estas actividades son herramientas extraordinarias para nutrir la curiosidad, la sensibilidad, la creatividad, la cultura y el deporte.